Hollywood despide a uno de sus últimos gigantes: Robert Duvall, el actor que encarnó a Tom Hagen en 'El Padrino', al teniente coronel Kilgore en 'Apocalypse Now' y al predicador Sonny Dewey en 'El Apóstol', murió a los 94 años. Su fallecimiento fue confirmado por su familia y generó una ola de homenajes en la industria cinematográfica que coincidió, casi con sarcástica ironía, con la celebración de los Premios BAFTA en Londres.
Nacido en 1931, Duvall construyó una de las carreras más sólidas y respetadas del cine estadounidense a lo largo de seis décadas. Fue nominado seis veces al Oscar y ganó la estatuilla en 1983 por 'Tender Mercies', en una interpretación que demostró que podía conmover en la quietud de la misma manera que impactar en la intensidad. Su trabajo en 'El Padrino' y 'El Padrino II' definió el arquetipo del consejero leal en el cine de gángsters.
Entre sus trabajos más recordados también están 'MASH', 'El juicio de los candidatos', 'Días del cielo' y 'El gran año', una filmografía que abarca prácticamente todos los géneros del cine norteamericano. Directores que lo conocieron describieron su método como el de un actor que nunca 'actuaba': simplemente habitaba a sus personajes con una naturalidad que hacía olvidar las cámaras.
La noticia llegó a México a través de las redes sociales pocas horas antes de la gala de los BAFTA, donde su nombre apareció en los homenajes a los artistas fallecidos. En el mundo del cine en español, Duvall siempre fue referencia obligada en escuelas de actuación y una figura de admiración para generaciones de cineastas latinoamericanos.





