Legisladores de Morena enviaron al Senado una iniciativa para modificar por segunda vez la reforma judicial aprobada en 2024: el objetivo es mover la segunda ronda de elección de jueces al año 2028, alejándola del proceso electoral intermedio de 2027 y de la posible consulta de revocación de mandato. La propuesta fue presentada por diputados como Alfonso Ramírez Cuéllar y Olga Sánchez Cordero, junto con senadores del partido.
El trasfondo del movimiento es revelador: en las elecciones judiciales de 2025, varios perfiles que el propio Morena considera cuestionados lograron ganar cargos. La iniciativa propone además endurecer los filtros para los candidatos, exigiendo una certificación emitida por la Escuela Nacional de Formación Judicial y criterios de evaluación técnica estandarizada.
Los proponentes argumentan que realizar varios procesos electorales simultáneamente generaría saturación informativa para el electorado, incremento del voto desinformado y mayor presión sobre el Instituto Nacional Electoral. Organizaciones de abogados y partidos de oposición advirtieron, por su parte, que postergar la elección representa un riesgo para la independencia judicial.
La presidenta Sheinbaum confirmó que su administración analiza el aplazamiento y evaluará el impacto financiero y logístico. La iniciativa deberá sortear el proceso legislativo en un Congreso donde Morena mantiene mayoría calificada.

