A menos de tres meses de que arranque la Copa del Mundo, el gobierno de México puso en marcha el Plan Kukulcán, el operativo de seguridad más grande en la historia del país para un evento deportivo. Más de 20,000 elementos de la Guardia Nacional, el Ejército y la Fuerza Aérea serán desplegados en las ciudades sede mexicanas del torneo.
El esquema fue diseñado en coordinación con la FIFA y los gobiernos de Estados Unidos y Canadá, los otros dos países anfitriones del primer Mundial de 48 selecciones. Las tres naciones comparten protocolos de inteligencia, vigilancia perimetral y respuesta ante emergencias para garantizar la seguridad de los millones de aficionados que se esperan durante el torneo.
El plan contempla seguridad en estadios, zonas de aficionados, rutas de transporte y hoteles. Además, incluye vigilancia cibernética para prevenir fraudes con boletos y amenazas digitales. Fuentes del gobierno indicaron que se han realizado simulacros conjuntos con las fuerzas de seguridad de los tres países desde enero de 2026.
Mientras tanto, el repechaje intercontinental del Mundial ya se juega en territorio mexicano: Guadalajara y Monterrey son las sedes de las semifinales y finales que definirán los últimos boletos al torneo, sirviendo como prueba operativa para la logística mundialista.



