La cooperación en materia de seguridad entre México y Estados Unidos ha permitido la captura y entrega de cinco personas que figuraban entre los diez fugitivos más buscados por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), en una serie de operaciones desarrolladas entre 2025 y 2026.
Los casos incluyen a personas investigadas por delitos de narcotráfico, homicidio, crimen organizado y otras actividades consideradas de alta prioridad por las autoridades estadounidenses.
Uno de los detenidos de mayor notoriedad es Ryan Wedding, exdeportista olímpico canadiense que participó en los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City 2002 y que posteriormente fue señalado por autoridades estadounidenses como presunto integrante de una importante red internacional de tráfico de drogas vinculada con el Cártel de Sinaloa.
Wedding fue localizado en México y trasladado a Estados Unidos durante enero de 2026 para enfrentar los cargos correspondientes.
Otro de los casos fue el de Alejandro Rosales Castillo, capturado en Pachuca, Hidalgo, quien era buscado por su presunta responsabilidad en el asesinato de Truc Quan Sandy Ly Le, ocurrido en Carolina del Norte en 2016.
También destaca Arnoldo Jiménez, detenido en Monterrey durante enero de 2025, después de permanecer prófugo durante más de una década por su presunta participación en el asesinato de su esposa, Estrella Carrera.
Por otra parte, Samuel Ramírez Jr., acusado de participar en el asesinato de dos mujeres en un establecimiento de California, fue detenido en Culiacán durante marzo de 2026.
Su captura ocurrió apenas 73 minutos después de haber sido incorporado oficialmente a la lista de los diez fugitivos más buscados del FBI, lo que representó un registro excepcional por la rapidez del operativo.
El quinto caso corresponde a Francisco Javier Román-Bardales, señalado como presunto integrante de alto rango de la organización Mara Salvatrucha, quien fue capturado en Veracruz en marzo de 2025.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha destacado estas operaciones como ejemplos de colaboración bilateral en materia de seguridad, al tiempo que insiste en que los acuerdos deben respetar la soberanía nacional.
Las detenciones adquieren relevancia en un periodo marcado por presiones de Washington para fortalecer el combate al crimen organizado transnacional.
Los casos también muestran la importancia del intercambio de inteligencia, la coordinación institucional y los procedimientos judiciales internacionales para localizar a personas buscadas por delitos graves.
Las personas señaladas deberán responder ante las autoridades competentes, bajo los principios de debido proceso y presunción de inocencia hasta que exista una resolución judicial definitiva.





