Los rebeldes hutíes de Yemen anunciaron un embargo marítimo contra Arabia Saudita con efecto inmediato. La medida eleva la tensión después de un bombardeo contra el aeropuerto de Saná y amenaza con extender el conflicto a rutas esenciales para el comercio energético.
El portavoz militar Yahya Sarea justificó el bloqueo como una respuesta equivalente a las restricciones impuestas por Riad sobre las zonas controladas por los insurgentes. Arabia Saudita interviene en Yemen desde hace más de una década al frente de una coalición que respalda al Gobierno reconocido internacionalmente.
La capacidad real de los hutíes para sostener un bloqueo completo es incierta, pero sus drones y misiles ya han probado que pueden alterar la navegación. Incluso una amenaza parcial aumenta seguros, desvía buques y agrega costos a una región marcada por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Para México, el riesgo aparece en el precio internacional del crudo, los combustibles y los fletes. Un nuevo foco de inseguridad alrededor de Arabia Saudita puede trasladarse rápidamente a la inflación, aunque los barcos afectados se encuentren a miles de kilómetros.





