La entrada de la primavera meteorológica en México no trae un tiempo apacible. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas por lluvias fuertes en Oaxaca y Chiapas, con acumulaciones que podrían alcanzar entre 25 y 50 milímetros. Las autoridades advirtieron sobre riesgos de deslaves, incremento en niveles de ríos y posibles inundaciones en zonas bajas de ambas entidades.
En contraste, la franja árida del norte registra temperaturas que superan los 38 grados Celsius, con condiciones de sequía que preocupan a agricultores y ganaderos de Sonora, Chihuahua y Coahuila. El cambio climático está acentuando los contrastes: más lluvia donde ya hay humedad y más sequía donde ya escasea el agua.
El Estado de México, Veracruz, Jalisco y Quintana Roo también recibirán chubascos aislados a lo largo del día, mientras que en la Ciudad de México se esperan precipitaciones de baja intensidad. Protección Civil capitalina activó el nivel de alerta verde y pidió a la ciudadanía evitar zonas de inundación recurrente.
Meteorólogos independientes señalan que este patrón climático es coherente con la tendencia registrada en los últimos años: inviernos más cortos, primaveras más inestables y veranos más calurosos. Los expertos insisten en que las políticas de adaptación climática en México aún son insuficientes para enfrentar estos fenómenos con la frecuencia e intensidad que se están presentando.

