Un equipo de investigadores de la Facultad de Química y del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM alcanzó un hito que podría cambiar el tratamiento del cáncer de mama en México y el mundo: una vacuna terapéutica basada en ADN logró curar la enfermedad y eliminar metástasis en el 77% de los modelos de laboratorio de cáncer triple negativo, la variante más agresiva y sin tratamiento hormonal efectivo.
Las vacunas, denominadas Bibliotecas de Epítopos Variables (BEVs), fueron desarrolladas por los investigadores Karen Manucharyan y Allan Noé Domínguez Romero tras 15 años de trabajo. Los resultados, publicados en la revista Molecular Immunology, documentan no solo la eliminación de tumores primarios, sino también la generación de memoria inmunológica: los animales tratados rechazaron nuevas implantaciones de células cancerosas.
Lo que hace singularmente prometedora a esta vacuna es su potencial de adaptación: los investigadores sostienen que la plataforma podría funcionar para cualquiera de los 220 tipos de cáncer existentes, con un costo de producción sustancialmente menor a los tratamientos actuales de inmunoterapia, que en el mundo representan gastos de 200 mil millones de dólares anuales.
El siguiente paso son los ensayos clínicos en humanos, cuya preparación ya está en marcha. El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre mujeres mexicanas, con más de 30 mil nuevos casos diagnosticados cada año, lo que convierte a este avance en una de las noticias científicas más relevantes para la salud pública nacional.





