México enfrenta un retroceso silencioso pero alarmante en su programa de vacunación: el desfase histórico en las coberturas post-pandemia provocó que la tos ferina y otras enfermedades prevenibles rompieran récord de contagios en 2025, una señal de que los efectos del COVID-19 sobre el sistema de salud van más allá de los casos y muertes directos por el virus.
Durante la pandemia, millones de niños dejaron de recibir sus esquemas de vacunación completos por el cierre de clínicas, el miedo al contagio y la saturación del sistema de salud. Esa brecha inmunológica creó las condiciones para que enfermedades como la tos ferina, el sarampión y la varicela encontraran poblaciones susceptibles en las que propagarse con rapidez.
Expertos en epidemiología señalan que recuperar las coberturas de vacunación a niveles previos a la pandemia tomará al menos dos años con campañas intensivas. El sector salud implementó brigadas de vacunación en comunidades vulnerables, pero la desconfianza generada por campañas de desinformación anti-vacunas continúa siendo un obstáculo significativo.
El brote de tos ferina es especialmente peligroso para menores de seis meses, en quienes puede ser mortal. Las autoridades llaman a los padres a verificar el esquema de vacunación de sus hijos y acudir a los centros de salud más cercanos para completar dosis pendientes sin costo alguno.

