La junta militar que gobierna Myanmar ordenó este domingo la expulsión del encargado de negocios de Timor-Leste, otorgándole un plazo perentorio para abandonar el país. La medida diplomática punitiva responde a las acciones recientes del gobierno timorense, que ha mostrado su apoyo a las fuerzas prodemocráticas y ha facilitado denuncias internacionales contra el régimen.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de la junta acusó a Timor-Leste de violar los principios de no interferencia de la ASEAN al permitir reuniones con el Gobierno de Unidad Nacional (NUG) en el exilio y colaborar con grupos de derechos humanos. Informes indican que Dili podría estar impulsando un caso de jurisdicción universal por crímenes de lesa humanidad cometidos por el ejército birmano.
La expulsión marca un deterioro grave en las relaciones bilaterales y profundiza el aislamiento del régimen militar en el escenario regional. Timor-Leste, el miembro más joven y democrático del sudeste asiático, ha mantenido una postura crítica frente al golpe de estado de 2021, instando a una respuesta más firme por parte del bloque regional.
Observadores temen que esta represalia diplomática sea el preludio de una mayor tensión dentro de la ASEAN, dividida entre los países que buscan dialogar con la junta y aquellos que exigen el retorno a la democracia. Hasta el momento, el diplomático expulsado se prepara para su salida mientras su gobierno evalúa las acciones recíprocas a tomar.




