En una de las paradojas más inquietantes de la geopolítica actual, representantes de Israel e Irán participan en conversaciones de paz mediadas por Estados Unidos en Washington, mientras en paralelo los sistemas de defensa aérea de varios países de la región siguen interceptando ataques de misiles y drones. El Departamento de Estado señaló que 'el progreso continúa en las esferas política y de seguridad', aunque sin ofrecer detalles concretos.
El conflicto entre Israel e Irán se intensificó en febrero de 2026 cuando EE.UU. e Israel lanzaron ataques coordinados contra instalaciones militares iraníes tras el colapso de las negociaciones nucleares. Desde entonces, múltiples rondas de represalias han dejado víctimas en ambos lados y sacudido la estabilidad del Medio Oriente.
La situación se complica por la multiplicidad de frentes: mientras Netanyahu afirma que Israel seguirá operando en zonas como el sur del Líbano, Irán ha respondido con ataques que llegaron hasta Jordania, generando tensiones con aliados regionales. El Comando Central de Estados Unidos reconoció haber lanzado operaciones de 'autodefensa' luego del derribo de un helicóptero Apache en la región.
El impacto en los mercados globales es inmediato: el precio del petróleo sube ante el riesgo de interrupciones en el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del crudo mundial. México observa con atención los movimientos de precios, ya que el escenario energético global afecta directamente las proyecciones de Pemex y los ingresos públicos.

