El gobierno federal oficializó una inversión superior a los once mil millones de pesos destinada a la adquisición de equipamiento médico de alta gama para las instituciones de salud pública del país. Durante la presentación del informe, autoridades sanitarias detallaron que esta compra consolidada busca abatir el rezago tecnológico en hospitales y mejorar la capacidad de diagnóstico en diversas regiones del territorio nacional.
La adquisición contempla un total de 816 equipos, entre los que destacan aceleradores lineales para tratamientos oncológicos, tomógrafos, resonadores magnéticos y angiógrafos. Según lo expuesto por los titulares del sector, la distribución de estos insumos se realizará de manera estratégica para cubrir las necesidades del IMSS, ISSSTE y el sistema IMSS-Bienestar, priorizando las zonas con mayor demanda de servicios especializados.
Zoé Robledo, director del Instituto Mexicano del Seguro Social, resaltó que este proceso se llevó a cabo mediante una negociación directa con los fabricantes, eliminando intermediarios para optimizar el uso de los recursos públicos. Esta modalidad permitió asegurar garantías de mantenimiento y capacitación para el personal operativo, asegurando la vida útil de la nueva infraestructura instalada.
El subsecretario Eduardo Clark enfatizó que la llegada de esta tecnología representa un paso fundamental hacia la homologación de la calidad en la atención médica. Los equipos comenzarán a instalarse en las próximas semanas, con el objetivo de reducir los tiempos de espera para estudios complejos y tratamientos de enfermedades crónico-degenerativas.


