La reacción violenta del Cártel Jalisco Nueva Generación tras la muerte de El Mencho no solo sacudió la seguridad interna del país: según reportes de medios internacionales citados por Líder Empresarial, patrocinadores y organizaciones han planteado ante la FIFA la posibilidad de retirar a México como sede de partidos del Mundial 2026 ante los recientes episodios de violencia en Jalisco y otras regiones del país.
México es uno de los tres países anfitriones del torneo junto con Estados Unidos y Canadá, y su participación como sede era hasta hace días un orgullo nacional y un símbolo de la recuperación del país tras años de violencia. La amenaza llega en el peor momento posible: con Guadalajara paralizada, carreteras bloqueadas y el aeropuerto de la ciudad convertido en escena de estampidas virales durante los días más intensos de la crisis.
El Gobierno de México respondió de manera inmediata garantizando la seguridad para el evento y descartando cualquier riesgo real para la organización del torneo. Funcionarios del sector turismo y deportivo señalaron que los estadios designados como sedes cuentan con protocolos de seguridad federales reforzados y que la violencia fue contenida en días. Figuras del periodismo deportivo, como David Faitelson, pidieron abiertamente cancelar los juegos de la selección mientras dure la inestabilidad.
La presión es doble: hacia adentro, el gobierno debe demostrar que la violencia fue episódica y no sistémica; hacia afuera, debe convencer a la FIFA y a sus socios comerciales de que México es capaz de garantizar la seguridad de los 48 equipos, millones de aficionados y el mayor evento deportivo del planeta.





