El mundo de la moda despidió al diseñador italiano Valentino Garavani, quien murió a los 93 años en su residencia en Roma. Conocido como el "emperador" de la alta costura, fundó su casa de modas en 1959 y alcanzó fama internacional por su característico tono "rojo Valentino" y sus elegantes creaciones.
Durante décadas vistió a figuras como Jacqueline Kennedy, Elizabeth Taylor y Julia Roberts, consolidando una marca sinónimo de glamour. Junto con su socio Giancarlo Giammetti, construyó un imperio que incluía prêt‑à‑porter, accesorios y perfumes. Giammetti recordó que Valentino era un "artista total" con un gusto exquisito, y que siempre buscaba la belleza en sus diseños.
Valentino se retiró de las pasarelas en 2008 pero permaneció activo como mentor de jóvenes diseñadores y filántropo. Su legado incluye la formación de nuevas generaciones de modistas y la promoción del arte y el cine italianos. En los últimos años recibió homenajes por su contribución a la moda y por su apoyo a causas benéficas.
Expertos señalaron que la muerte de Valentino marca el fin de una era en la alta costura. Su estilo atemporal y su apuesta por la elegancia influyeron en diseñadores de todo el mundo, y su firma seguirá siendo un referente de sofisticación y lujo.





