Estados Unidos restableció su presencia diplomática en Venezuela con la llegada a Caracas de la nueva encargada de negocios, Laura Dogu. Fue recibida por el canciller Yván Gil y señaló que esperaba iniciar una nueva etapa de cooperación y diálogo.
La reapertura de la misión se produjo después de que Washington y el gobierno interino venezolano acordaran la liberación de 310 presos políticos y la salida de Nicolás Maduro. Las autoridades estadounidenses dijeron que la prioridad será apoyar los derechos humanos, la cooperación económica y la restauración de la democracia.
Dogu declaró a la prensa que trabajará para mejorar los servicios consulares y facilitar los viajes de ciudadanos de ambos países. Aclaró que el restablecimiento total de relaciones dependerá de avances concretos en materia de derechos humanos y elecciones libres.
El gobierno venezolano dio la bienvenida a la delegación y expresó su deseo de que Estados Unidos levante las sanciones restantes. Analistas señalaron que el gesto puede estimular la inversión extranjera y refleja un cambio en la política estadounidense hacia América Latina


