Los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 se han visto sacudidos por un escándalo extradeportivo que involucra a una de las estrellas del equipo francés. Julia Simon, destacada biatleta y medallista, se encuentra en el centro de una controversia tras revelarse acusaciones de fraude con tarjetas de crédito pertenecientes a miembros de su propio equipo.
Informes de prensa indican que Simon habría utilizado los datos bancarios de una compañera y un miembro del staff técnico para realizar compras en línea no autorizadas por miles de euros. El caso, que ya estaba bajo investigación discreta, estalló públicamente durante la competencia, generando una atmósfera tensa en la delegación francesa.
La atleta ha admitido parcialmente los hechos, atribuyéndolos a problemas personales, pero la situación ha fracturado la confianza dentro del grupo. A pesar del escándalo, Simon continúa participando en las pruebas, lo que ha desatado críticas sobre la ética y la gestión disciplinaria de la federación deportiva correspondiente.
Este incidente ha desviado la atención de los logros deportivos en el biatlón, convirtiéndose en el tema de conversación principal en la Villa Olímpica. Mientras las autoridades legales y deportivas determinan las sanciones definitivas, el caso de Julia Simon sirve como un recordatorio sombrío de las presiones y conductas que pueden surgir incluso en el nivel más alto del deporte de élite.





