El Senado de la República aprobó en lo particular el llamado 'Plan B' de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, con 87 votos a favor y 41 en contra. Sin embargo, la votación estuvo marcada por una negociación de último minuto que modificó sustancialmente el texto original: el artículo 35 constitucional, que regula la revocación de mandato, quedó fuera de los cambios aprobados.
Fue la senadora del PT Lizeth Sánchez García quien presentó la reserva que terminó por eliminar las modificaciones al mecanismo de revocación. La decisión fue interpretada como una maniobra para preservar la posibilidad de someter al siguiente presidente a una consulta ciudadana en 2028, sin que la reforma vigente pudiera interferir con ese proceso.
El resto de la reforma sí avanzó: se aprobaron modificaciones a los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución, que reducen los privilegios de funcionarios electorales en los estados, disminuyen el gasto en congresos locales y limitan el número de regidores en los municipios. La oposición, encabezada por el PAN, argumentó que la reforma rompe el principio de equidad electoral y abre la puerta a una mayor concentración del poder.
La minuta fue remitida a la Cámara de Diputados para continuar con el proceso legislativo. El debate en San Lázaro promete ser igualmente tenso, pues la oposición anunció que presentará impugnaciones ante la Suprema Corte si el texto final viola garantías constitucionales.

