El brote de sarampión que puso en alerta a las autoridades sanitarias mexicanas muestra señales claras de retroceso. La Secretaría de Salud reportó que la campaña de vacunación masiva desplegada en los estados más afectados comenzó a dar resultados: el número de casos nuevos disminuye de manera sostenida semana a semana.
La respuesta del gobierno incluyó brigadas itinerantes, vacunación en escuelas, centros de trabajo y comunidades rurales de difícil acceso. Según datos oficiales, se aplicaron más de dos millones de dosis de la vacuna triple viral en menos de tres semanas, un ritmo que los epidemiólogos calificaron como excepcional para el sistema de salud pública nacional.
El brote había encendido alertas internacionales por concentrarse en comunidades con bajas tasas de cobertura vacunal, muchas de ellas vinculadas a movimientos antivacunas que ganaron presencia durante la pandemia de covid-19. La Organización Panamericana de la Salud felicitó a México por la velocidad de su respuesta, aunque advirtió que el riesgo de rebrote persiste mientras existan grupos sin inmunizar.
Las autoridades insisten en que la vacuna es la única herramienta eficaz frente al sarampión y llaman a los padres a verificar el esquema de vacunación completo de sus hijos. El Cenave mantiene la vigilancia activa en todos los estados hasta que el brote sea declarado oficialmente controlado.





