El tipo de cambio del peso mexicano frente al dólar se mantiene en 17.77 pesos según el Banco de México, un nivel que refleja una relativa estabilidad pese al turbulento entorno internacional. Los mercados reaccionaron positivamente a declaraciones del presidente Trump sobre posibles negociaciones para poner fin a la guerra en Irán, aliviando parte de la presión sobre las divisas emergentes.
El conflicto bélico en Oriente Medio, que ya lleva más de tres semanas, ha golpeado los mercados de energía y generado incertidumbre global. Para México, cuyas exportaciones dependen en un 80% del mercado estadounidense, cualquier desaceleración de la economía de su vecino se traduce casi de inmediato en presión sobre el peso y la inversión.
Los aranceles tampoco descansan: aunque el 85% de las exportaciones mexicanas siguen cubiertas por el T-MEC y exentas del arancel global de 10%, existe un temor real a que Washington aplique gravámenes más agresivos bajo las Secciones 301 o 232, que históricamente no incluyen exenciones para socios comerciales.
Analistas señalaron que el peso ha mostrado una resiliencia sorprendente en las últimas semanas, sostenido por remesas récord, flujos de inversión en manufactura y la certeza relativa que da el T-MEC. Sin embargo, advierten que cualquier escalada en la guerra de Irán o una nueva amenaza arancelaria podría cambiar el panorama de forma abrupta.

