La discusión fiscal abrió un frente que puede sentirse mucho más allá de los estados financieros de las grandes empresas. Legisladores analizan cambios al IEPS aplicable a bebidas alcohólicas y alimentos con alto contenido de sodio, una ruta que podría trasladar presión a precios y consumo si termina incorporada al Paquete Económico 2027.
Un análisis de Citi identifica a Grupo Bimbo y Gruma entre las compañías con mayor exposición, mientras Becle, propietaria de José Cuervo, y FEMSA también enfrentarían efectos por la importancia de bebidas y alimentos dentro de sus negocios. Por ahora se trata de propuestas en discusión, no de gravámenes aprobados.
Bimbo ya paga una tasa de 8% de IEPS sobre determinados productos, mientras varios alimentos de maíz de Gruma mantienen exenciones. En paralelo, la revisión de la NOM-051 podría endurecer los criterios de sodio y ampliar el universo de artículos con sellos de advertencia, aunque ese proceso regulatorio es independiente de la propuesta tributaria.
El punto decisivo será quién absorbe el costo si los ajustes prosperan. Las empresas pueden aceptar menores márgenes, reformular productos o trasladar parte del impuesto al consumidor; cualquiera de esas salidas movería precios, recetas y decisiones de compra en millones de hogares.






