La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, 'El Mencho', no trajo la paz que algunos esperaban. En cambio, abrió paso a una guerra interna dentro del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y a una serie de alianzas inesperadas entre grupos rivales que buscan llenar el vacío de poder. Analistas de seguridad identifican al menos seis estados donde la disputa territorial se ha intensificado en las últimas semanas.
Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Zacatecas, Colima y Nayarit son los focos principales de la nueva violencia. En varias de estas entidades, células del CJNG que antes respondían directamente al Mencho ahora operan de forma autónoma, lo que ha generado enfrentamientos internos y la reactivación de grupos que habían sido desplazados años atrás.
Paralelamente, organizaciones de derechos humanos documentaron un agravamiento del desplazamiento forzado en zonas serranas de Chihuahua y la costa de Michoacán. Comunidades enteras han abandonado sus hogares ante la amenaza de grupos armados que pugnan por el control de rutas y territorios clave.
El gobierno federal mantiene que la situación de seguridad 'se ha estabilizado', una afirmación que el gobierno de Canadá también respaldó en un comunicado reciente. Sin embargo, los datos en el terreno pintan un escenario más complejo: la caída de un capo histórico, lejos de resolver el problema, suele ser el inicio de una nueva etapa de violencia.

