Aspirantes seleccionados en el concurso de ingreso a licenciatura se concentraron frente a la Torre de Rectoría, en Ciudad Universitaria, para exigir que se respeten los resultados del examen aplicado en línea y rechazar la posibilidad de una nueva evaluación presencial. Días antes, otro contingente había marchado en el mismo campus para pedir exactamente lo contrario.
La polémica estalló tras la publicación de resultados del primer examen de admisión realizado cien por ciento en línea. A partir de esa fecha comenzaron a señalarse irregularidades estadísticas, y jóvenes con puntajes competitivos denunciaron haber quedado fuera del proceso.
El pliego petitorio entregado por los inconformes exige una auditoría integral al proceso de admisión, una explicación técnica detallada sobre el funcionamiento de la plataforma digital, la revisión de los exámenes invalidados y el retorno definitivo a las evaluaciones presenciales en futuras convocatorias. La UNAM respondió con la instalación de una comisión técnica para revisar el procedimiento.
Desde el Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que los planteles de la Universidad Rosario Castellanos y otras instituciones son una opción para los jóvenes que quieran cursar estudios de licenciatura. La declaración no bajó la tensión: ninguno de los dos bandos considera resuelto el conflicto.



