Después de 22 meses de remodelación, el Estadio Ciudad de México —ahora llamado Estadio Banorte— abre sus puertas el próximo 28 de marzo en un evento que será mucho más que una reinauguración deportiva: será el ensayo general para el Mundial 2026. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, visitará México para el evento, y América, Cruz Azul y Atlante compartirán el recinto como sedes.
Las imágenes que circularon esta semana muestran una transformación profunda: nueva iluminación LED de última generación, palcos VIP rediseñados, cabinas de medios modernizadas y mejoras en todos los accesos del estadio. El recinto, que ha sido testigo de algunos de los partidos más memorables de la historia del fútbol, luce preparado para los estándares del siglo XXI.
El gobierno de la Ciudad de México reveló los detalles del operativo de seguridad y movilidad para la reapertura, que incluirá restricciones viales y un despliegue masivo de elementos. Para la inauguración del Mundial el 11 de junio, cuando México enfrente a Sudáfrica, diputados de Morena ya propusieron declarar día feriado en la CDMX.
El Estadio Azteca también jugará un papel central en el Plan Kukulcán, el esquema de seguridad que desplegará más de 20,000 elementos del Ejército, la Guardia Nacional y la Fuerza Aérea durante todo el torneo. El sueño mundialista está tomando forma de concreto y acero en el sur de la Ciudad de México.

