Estados Unidos retiró temporalmente a los inspectores fitosanitarios encargados de supervisar los huertos michoacanos destinados a su mercado, luego de activar una alerta formal de seguridad por la violencia en la entidad. La decisión paralizó las exportaciones de aguacate y puso en riesgo un mercado estimado en 63 mil 350 millones de pesos.
El detonante fue la persistencia de amenazas contra el personal estadounidense que certifica la fruta en campo. Sin inspección, no hay certificado; sin certificado, los embarques no cruzan la frontera. La cadena completa quedó suspendida en cuestión de días.
La Fiscalía General del Estado estimó que cinco objetivos delincuenciales detenidos entre noviembre de 2025 y agosto de 2026 obtenían al menos 183.6 millones de pesos anuales mediante la extorsión a productores y exportadores. Los propios agricultores advierten que el cobro de piso no cesó pese a esas capturas, porque siguen operando integrantes de distintos grupos criminales.
El gobierno de Michoacán coordina acciones con la Federación y con la Embajada de Estados Unidos para reactivar los envíos, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum anunció un plan de refuerzo de seguridad en las zonas productoras. El calendario de la reanudación sigue sin fecha firme y cada semana de parálisis se traduce en fruta que se pudre en el árbol.


