La presidenta de la República confirmó que el ciudadano canadiense Ryan Wedding, señalado por actividades de narcotráfico, se entregó de manera voluntaria a las autoridades de Estados Unidos dentro de su embajada en territorio mexicano. La mandataria validó la información proporcionada por los canales diplomáticos y de seguridad, descartando especulaciones sobre un operativo de captura en suelo nacional.
En sus declaraciones, la titular del Ejecutivo señaló que el gobierno de México confía en el reporte oficial emitido por la representación estadounidense. Explicó que la entrega se gestionó directamente entre el imputado y los agentes norteamericanos, lo que activó los protocolos de cooperación bilateral para el procesamiento de individuos con órdenes de aprehensión internacionales.
El caso de Wedding había generado atención mediática debido a su perfil y a las investigaciones que lo vinculan con redes de tráfico de drogas en América del Norte. Las autoridades mexicanas aclararon que, al tratarse de una entrega voluntaria en una sede diplomática extranjera, el papel de las fuerzas de seguridad nacionales se limitó al intercambio de información y al seguimiento institucional.
Este suceso se suma a las acciones de colaboración en materia de seguridad fronteriza y combate al crimen organizado transnacional. El gobierno federal reiteró su disposición a mantener una comunicación fluida con sus contrapartes del norte para atender casos de alto perfil que involucren a las jurisdicciones de ambos países.


