El gobierno de Egipto ha redoblado sus esfuerzos diplomáticos para lograr la apertura de los cruces fronterizos con Gaza, ante el deterioro alarmante de la situación humanitaria en la zona. Funcionarios de El Cairo mantienen conversaciones urgentes con representantes de Israel y enviados de la administración estadounidense para establecer corredores seguros que permitan el flujo de asistencia.
La presión egipcia responde a los informes de organismos internacionales que alertan sobre la escasez crítica de alimentos, medicinas y combustible. Egipto ha enfatizado que la estabilidad regional depende de una respuesta inmediata a las necesidades de la población civil, advirtiendo sobre las consecuencias de un colapso total de los servicios básicos en la franja.
Se ha reportado que delegaciones de alto nivel se encuentran discutiendo mecanismos de supervisión que satisfagan las demandas de seguridad de Israel sin obstaculizar la ayuda humanitaria. Sin embargo, las negociaciones son complejas y se desarrollan en un ambiente de desconfianza mutua.
El Cairo también ha reiterado su posición firme contra cualquier intento de desplazamiento forzado de palestinos hacia territorio egipcio, insistiendo en que la solución debe centrarse en el alivio humanitario dentro de Gaza y en un horizonte político para el conflicto.




