La diplomacia estadounidense intensificó sus esfuerzos este lunes para consolidar la segunda fase del acuerdo de alto el fuego en Gaza. Funcionarios de la Casa Blanca señalaron que, con la recuperación del cuerpo de Rani Gvili, se ha eliminado una barrera clave que frenaba el progreso de las negociaciones.
El plan contempla ahora la desmovilización gradual de fuerzas y el inicio de la reconstrucción de infraestructura crítica en el enclave palestino. Washington ha mantenido contactos de alto nivel con mediadores de Qatar y Egipto para asegurar el cumplimiento de los compromisos por ambas partes.
Se espera que en los próximos días se anuncien medidas concretas para la entrada masiva de ayuda humanitaria y la reactivación de servicios básicos. La presión internacional es alta para evitar que cualquier incidente aislado descarrile el frágil proceso de pacificación.
Analistas políticos en Washington sugieren que el éxito de esta fase es crucial para la estabilidad regional y para la agenda de política exterior de la actual administración, que busca cerrar este capítulo de conflicto antes de finalizar el primer trimestre del año.



