El mundo del entretenimiento y la moda no deja de hablar del desfile de Schiaparelli de este lunes. Más allá de los vestidos de alta costura, el momento que robó la atención fue la aparición de la modelo Maggie Maurer cargando en brazos a un 'bebé robot' incrustado con cristales y microchips.
La pieza, diseñada por Daniel Roseberry, es una referencia directa a la intersección entre la humanidad y la tecnología, tema central de la colección 'The Agony and the Ecstasy'. El video del momento inundó plataformas como TikTok e Instagram en cuestión de minutos.
Críticos de moda interpretaron el gesto como una reflexión sobre la maternidad en la era digital y el futuro de la inteligencia artificial. La casa de moda explicó que el muñeco es una creación artesanal que combina técnicas de joyería clásica con desechos tecnológicos reciclados.
Este tipo de 'momentos' teatrales se han convertido en el sello distintivo de Roseberry, asegurando que la marca Schiaparelli se mantenga en la conversación cultural global más allá de los círculos exclusivos de la alta costura.





