En un golpe significativo para la industria tabacalera y el turismo de la isla, la corporación Habanos S.A. anunció la suspensión del Festival del Habano 2026, que estaba programado para realizarse en La Habana. La decisión se fundamenta en la aguda crisis económica que atraviesa Cuba, marcada por una severa escasez de combustible y dificultades logísticas.
El festival, considerado el evento más importante del mundo en el ámbito de los puros premium, suele atraer a miles de aficionados, distribuidores y expertos de más de 60 países. Su cancelación representa una pérdida millonaria de ingresos y visibilidad para las marcas emblemáticas como Cohiba y Montecristo, que utilizan esta plataforma para lanzar sus novedades anuales.
Fuentes locales informan que la infraestructura turística no podía garantizar los estándares de calidad requeridos para el evento debido a los constantes apagones y el desabastecimiento en los hoteles. La organización optó por posponer la celebración indefinidamente hasta que las condiciones permitan recibir a los visitantes internacionales de manera adecuada.
Esta noticia ha generado decepción entre los coleccionistas y amantes del tabaco cubano, quienes esperaban el reencuentro anual en la capital cubana. Analistas señalan que la suspensión es un síntoma visible de la profundidad de la crisis interna, afectando incluso a los sectores más rentables y tradicionales de la economía cubana.





