La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) advirtió que los incrementos aplicados al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) al tabaco están incentivando el mercado ilícito de cigarrillos. De acuerdo con la organización, tres de cada diez cigarros que se venden en México provienen del contrabando y se comercializan sin pago de impuestos.
Los comerciantes explicaron que el impuesto elevó el precio de las cajetillas legales por encima de los 100 pesos, mientras que los productos ilegales se ofrecen en torno a 75 pesos. Esa brecha hace que muchos consumidores opten por las marcas pirata, pese a los riesgos sanitarios que conlleva el tabaco no regulado.
Los informantes recordaron que las nuevas disposiciones fiscales contemplan fuertes multas y penas de hasta nueve años de prisión para quienes distribuyan o vendan cigarrillos de contrabando. Aun así, aseguran que la fiscalización es insuficiente y que el contrabando prolifera en tienditas y mercados del país.
El gobierno federal anunció medidas de verificación y control que incluyen la revisión de facturas y códigos de barras para probar la legalidad de cada cajetilla. La Anpec urge a fortalecer la vigilancia en aduanas y a promover campañas informativas sobre los riesgos para la salud asociados al consumo de productos ilegales.


