Citigroup cerró la venta del 24% de Banamex a un consorcio de inversionistas institucionales que incluye a Blackstone, General Atlantic y Afore Sura por 43 mil millones de pesos, en la transacción financiera más relevante del año en México. El acuerdo es el más reciente capítulo de la larga saga de la desinversión de Citi en su negocio de banca de consumo en México, uno de los mercados más rentables de América Latina.
Banamex, fundado en 1884 y con presencia en prácticamente cada rincón del país, había sido adquirido por Citi en 2001 por 12.5 mil millones de dólares. Durante años, la institución fue señalada como la joya de la corona de la operación latinoamericana del gigante estadounidense, pero también como fuente de escándalos y complicaciones regulatorias que eventualmente llevaron a la decisión de salida.
La entrada de Blackstone y General Atlantic como accionistas relevantes cambia la naturaleza de la institución: ambas son firmas de capital privado con apetito por eficiencia operativa y rentabilidad a corto plazo, lo que podría traducirse en reestructuraciones internas. La participación de Afore Sura, en cambio, añade un componente institucional mexicano que puede funcionar como contrapeso.
Para los millones de cuentahabientes de Banamex, el cambio de accionistas no implica cambios inmediatos en la operación cotidiana del banco. Sin embargo, analistas del sector financiero advierten que la nueva estructura accionaria podría acelerar la transformación digital de la institución y redefinir su estrategia de sucursales en un entorno donde la banca móvil gana terreno cada día.




