Blue Origin anunció que el proyecto TeraWave ha sido autorizado por la Comisión Federal de Comunicaciones para desplegar una constelación de 5.408 satélites en órbitas bajas y medias. La compañía señaló que el objetivo es ofrecer servicios de conectividad de alta capacidad para centros de datos y grandes clientes empresariales.
El director ejecutivo de Blue Origin, Dave Limp, explicó que la red utilizará bandas de frecuencia de banda ancha y que superará en velocidad y latencia a los servicios tradicionales. Afirmó que la infraestructura servirá a mercados que requieren grandes volúmenes de datos, como servicios en la nube, y que será complementaria a las ofertas existentes de proveedores terrestres.
Analistas compararon la iniciativa con la constelación Starlink de SpaceX, pero destacaron que TeraWave se centrará en clientes institucionales y no en usuarios residenciales. La arquitectura de la red está diseñada para integrarse directamente con centros de datos y redes corporativas, reduciendo la necesidad de antenas domésticas.
El anuncio llega en un momento de intensa competencia en el sector espacial. Además de las autorizaciones regulatorias, Blue Origin señaló que planea comenzar los lanzamientos en 2027 y que ya trabaja con socios para la fabricación de satélites. Expertos advirtieron que el éxito dependerá de la capacidad de obtener financiación y de lograr acuerdos con empresas de telecomunicaciones.

