El Banco Mundial alertó en su reporte de perspectivas que la década actual podría ser la de crecimiento global más débil desde la década de 1960. La institución estimó que el producto interno bruto per cápita de los países en desarrollo promediará 6 500 dólares hacia 2030, mientras que en las naciones de ingreso alto superará los 62 000 dólares, lo que refleja una desigualdad persistente.
El reporte subraya que un crecimiento mundial de 2,7 % en 2026 está por debajo del promedio histórico y apenas por encima del nivel necesario para evitar un aumento de la pobreza. Para revertir la desaceleración, el organismo recomendó inversiones en infraestructura, educación y reformas estructurales.
Además, el Banco Mundial indicó que la pandemia de COVID‑19 y las tensiones geopolíticas han debilitado la integración económica, reduciendo el comercio y las inversiones. La recuperación de los países de ingresos bajos se ve frenada por mayores tasas de interés y deudas crecientes.
El estudio concluye que sin acciones coordinadas los avances en la reducción de la pobreza podrían estancarse. También advierte que el cambio climático y los conflictos prolongados añaden riesgos adicionales que podrían restar hasta 0,5 puntos porcentuales al crecimiento mundial en los próximos años.





