Una nueva serie de ataques aéreos sacudió la Franja de Gaza este domingo, resultando en la muerte de al menos once palestinos, según confirmaron fuentes médicas y organismos internacionales presentes en la zona. Los bombardeos se concentraron en áreas residenciales y puntos estratégicos, exacerbando la crisis humanitaria que vive el territorio.
Testigos presenciales describieron escenas de caos mientras los equipos de rescate intentaban recuperar a sobrevivientes de entre los escombros de los edificios colapsados. La infraestructura sanitaria, ya severamente mermada por el conflicto prolongado, se encuentra al límite de su capacidad para atender a la afluencia de heridos que llegan tras cada ofensiva.
Paralelamente, la violencia se extendió a la frontera norte, donde un ataque con drones en el Líbano impactó un vehículo cerca de la frontera con Siria, dejando cuatro muertos. Este incidente, dirigido presuntamente contra operativos militantes, señala una peligrosa expansión de las hostilidades hacia los países vecinos.
La comunidad internacional ha reiterado sus llamados urgentes a un alto el fuego, advirtiendo sobre las consecuencias devastadoras para la población civil. Sin embargo, las operaciones militares continúan sin pausa, complicando los esfuerzos diplomáticos para establecer corredores humanitarios seguros y duraderos.

