Funcionarios ucranianos informaron que un dron ruso alcanzó un autobús que trasladaba a trabajadores mineros cerca de la localidad de Ternivka, en la región central de Dnipropetrovsk. El ataque dejó al menos 12 muertos y numerosos heridos.
La empresa energética DTEK confirmó que las víctimas eran empleados que regresaban a casa tras su turno en una mina cercana. Las autoridades locales denunciaron que el ataque tuvo como blanco un transporte civil y lo calificaron de crimen de guerra.
El incidente ocurrió en momentos en que el presidente Volodímir Zelenski anunciaba nuevas conversaciones de paz patrocinadas por Estados Unidos. Los autores del reportaje recordaron que semanas antes se habían registrado bombardeos contra hospitales y otras infraestructuras civiles.
El texto subraya que el ataque se produjo en el último día de un período en el que Rusia había prometido reducir los bombardeos contra objetivos civiles. Las autoridades ucranianas pidieron más sistemas de defensa aérea y acusaron a Moscú de intensificar su ofensiva




