Ángela Aguilar eligió el Día Internacional de la Mujer para pronunciarse sobre la violencia que dice recibir en redes sociales, y el resultado fue exactamente el tipo de debate que buscaba o que temía: sus seguidoras la defendieron, sus críticas la acusaron de usar el 8M para victimizarse. La cantante publicó en sus historias de Instagram una imagen con fondo morado creada por el fotógrafo Erick Nieto, con una frase que apuntaba directamente a la contradicción entre la solidaridad que se proclama en las marchas y la violencia digital que se ejerce contra mujeres específicas: 'Pedimos respeto para las mujeres, pero en redes aplaudimos cuando una es humillada'.
El mensaje llegó en un momento de alta exposición para Aguilar, quien desde que hizo pública su relación con Christian Nodal —poco después de que el cantante se separara de la argentina Cazzu, con quien tiene una hija— ha sido blanco de ataques constantes en plataformas digitales. Los ataques incluyen críticas a su físico, cuestionamientos sobre su credibilidad como artista y memes que la ridiculizan. El club de fans 'Angelitas VIP's' publicó un mensaje condenando lo que describen como acoso sistemático contra la cantante.
Pero la recepción del mensaje fue polarizada. Mientras que un sector de internautas reconoció la validez de la reflexión sobre la violencia digital hacia las mujeres, otro sector cuestionó la congruencia de Aguilar, señalando que ella misma y sus seguidores han participado en ataques contra Cazzu. La acusación de 'usar el 8M para lavar su imagen' fue recurrente en los comentarios que el mensaje generó en Twitter e Instagram.
Más allá de la disputa personal, el caso de Ángela Aguilar ilustra un fenómeno que activistas feministas llevan tiempo documentando: la violencia digital contra las mujeres no distingue clase social ni fama, y tiende a intensificarse cuando la mujer en cuestión está en el centro de una historia de amor que la opinión pública considera ilegítima. La pregunta de si una mujer famosa puede apelar a la solidaridad del movimiento feminista sin que su vida privada sea juzgada como condición de acceso quedó abierta en redes a lo largo de la jornada.

