Amnistía Internacional publicó un informe en el que denuncia que el gobierno del presidente Trump ha adoptado prácticas autoritarias que socavan los derechos humanos. La organización señala que la Administración ha debilitado la separación de poderes y la protección de libertades básicas.
El documento detalla ataques a la libertad de prensa, de expresión y de reunión, así como el uso creciente de fuerzas armadas y policiales en tareas que corresponden a autoridades civiles. También menciona los programas de persecución de refugiados y migrantes y las medidas que limitan la independencia judicial.
Según el informe, estas políticas erosionan el debido proceso, la igualdad ante la ley y las normas democráticas; Amnistía exhorta a las autoridades estadounidenses a revertir estas acciones y restablecer el respeto a los derechos humanos.
Defensores de derechos humanos advierten que la maquinaria represiva empleada contra personas migrantes podría aplicarse a otros grupos vulnerables. El informe insta a la sociedad civil y a la comunidad internacional a vigilar y exigir el respeto a las libertades fundamentales.



