En la provincia indonesia de Java Occidental, un deslizamiento de tierra desencadenado por intensas lluvias enterró varias casas y causó la muerte de al menos 25 personas. Las autoridades informaron que 72 personas seguían desaparecidas mientras equipos de rescate removían lodo y escombros con maquinaria pesada y con sus propias manos, en busca de sobrevivientes atrapados.
El portavoz de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres, Ade Dian Permana, explicó que las condiciones húmedas y el terreno inestable complicaban los trabajos de búsqueda y aumentaban el riesgo de nuevos deslizamientos. Las autoridades evacuaron a cientos de residentes de las zonas montañosas cercanas y establecieron refugios temporales para las familias afectadas.
Organizaciones ambientales culparon a la deforestación y a la construcción ilegal en laderas por agravar los efectos del desastre. La región ha experimentado un rápido crecimiento agrícola y urbanístico que ha eliminado vegetación protectora, dejando el suelo expuesto a la erosión. Vecinos indicaron que las lluvias torrenciales de los últimos días ya habían provocado desprendimientos menores antes del colapso principal.
El presidente indonesio expresó sus condolencias y ordenó una investigación para revisar las políticas de uso de suelo en áreas vulnerables. Los rescatistas, entre ellos soldados y voluntarios, prometieron continuar las labores hasta encontrar a todos los desaparecidos y entregaron asistencia médica y alimentaria a los sobrevivientes.




