El trueno de Angus Young volvió a sonar en suelo mexicano después de 17 años de espera. Más de 65 mil personas abarrotaron el Estadio GNP Seguros para el primero de tres conciertos del Power Up Tour de AC/DC, una noche que los asistentes describieron como una descarga eléctrica colectiva de dos horas sin respiro.
La banda, que abrió con su repertorio clásico acompañada por The Pretty Reckless como teloneros, demostró que la edad es irrelevante cuando el rock suena así. El setlist recorrió cuatro décadas de himnos que el público coreó sin pausa, desde "Highway to Hell" hasta los temas de su álbum Power Up que da nombre a la gira.
Las dos fechas restantes, el 11 y el 15 de abril, están prácticamente agotadas en Ticketmaster, y la reventa ha disparado los precios a niveles que rivalizan con los de cualquier artista pop contemporáneo. El fenómeno confirma que el rock clásico sigue siendo un negocio multimillonario en México.
El concierto de AC/DC es solo la punta del iceberg de una temporada de conciertos histórica en la capital mexicana. En las próximas semanas llegarán Soda Stereo con su gira Ecos, y Lady Gaga cerrará abril con dos noches del Mayhem Ball, configurando lo que los promotores ya califican como el mejor mes de música en vivo en la historia de la CDMX.




