El abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, 'El Mencho', ocurrido el 22 de febrero durante un operativo de las fuerzas de seguridad mexicanas, desencadenó una ola de violencia sin precedente reciente. En las semanas siguientes, 25 elementos de la Guardia Nacional perdieron la vida en enfrentamientos con células del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que buscan reorganizarse tras perder a su líder histórico.
Lejos de celebrar los resultados del operativo, el presidente Donald Trump aprovechó la tragedia para atacar al gobierno mexicano. A través de sus redes sociales, afirmó que 'los cárteles controlan México' y exigió al país intensificar sus esfuerzos contra el narcotráfico, amenazando con graves consecuencias si no se muestran resultados inmediatos, incluyendo la posibilidad de acciones militares unilaterales.
Expertos en seguridad advirtieron que la caída del Mencho abre un período de alta inestabilidad, pues múltiples facciones del CJNG compiten ahora por el control de plazas clave en Jalisco, Michoacán y Guanajuato. Nuevas alianzas entre grupos rivales y la irrupción de actores menores complican aún más el panorama.
La presidenta Sheinbaum defendió la estrategia de seguridad y rechazó las injerencias del gobierno de Trump, mientras las familias de los guardias nacionales fallecidos exigen que sus muertes no sean minimizadas en el debate político bilateral.

