La voz del secretario de la Defensa, general Ricardo Trevilla, se quebró al dar lectura en la conferencia matutina a la lista de 25 elementos de la Guardia Nacional muertos en combate contra sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación, caídos en las horas posteriores al operativo que eliminó al capo Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, en las montañas de Tapalpa.
El operativo marcó el fin del hombre más buscado de México, pero desencadenó una reacción violenta sin precedente reciente: bloqueos carreteros en múltiples estados, más de 200 vehículos incendiados solo en Puerto Vallarta, bancos cerrados, escuelas vacías y miles de jaliscienses que no salieron de sus casas durante dos días consecutivos.
En total, las autoridades reportaron 58 víctimas entre los enfrentamientos y la represalia del cártel, incluyendo un agente ministerial de Jalisco y un custodio. Según un informe de la DEA citado por La Jornada, el CJNG había expandido sus alianzas a más de 40 países. Narcocorridos difundidos en redes señalaron a Audias Flores Silva, alias El Jardinero, como el sucesor designado por el propio Mencho.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la operación demostró la fortaleza del Estado mexicano y que el país puede retomar la normalidad. Sin embargo, la pregunta que domina los análisis de seguridad es si la descapitación del liderazgo del CJNG derivará en una fragmentación violenta del cártel o en una transición ordenada bajo El Jardinero.





